El corazón reparte las cartas como una meditación

Y aquellos con los que juega nunca sospechan

si entre aquellos códigos se encontrará la respuesta

a esa geometría sagrada de la complementariedad,

a ese juego continuo del despido de la soledad.

La oculta ley de resultado probable

Va tomando formas de letras que hablen

Conduciendo en el corazón la sensibilidad

En medio de recuerdos de un instante

Que se niega a marchar.

MINOSKAV

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