A orillas de las incógnitas,

entre los espejos del amanecer,

la vida se oculta tras un sueño,

en el que me deseaba perder.

Benditos sean los susurros

que desgajaba en mí tu voz,

fantástícos los sueños

que representaban tus ojos

de  inquietante  fulgor.

Eres la meta insensata,

Y la esperanza vana

de una incierta  mañana.

Aún asi,  me  arriesgaré  en la espera
sin saber si existirás,
si llegaras, si me querrás,
Entre mil… una posibilidad.
MINOSKAV

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