Es tarde y miro el tiempo pasando

 en las nubes de esta ciudad que ante mis ojos se va.

  he charlado un rato con  los recuerdos  que has dejado.
 saboreando tu ausencia te he podido ver,

oler, oír y tocar. Pues en ti todo lo invisible

 se hace realidad.

Ya ves  que en esencia no soy más que

la libertad de una sonrisa en la calle
el tacto tembloroso de una mano curiosa,
y el aroma de una mirada desnuda en silencio

y sin la que desaparece esa parte tan mía
que ya solo a ti te pertenece.

Vivo huyendo de mis paraísos.
Y es que los versos de Sabines
algunos poemas de Neruda y su canción desesperada
descansan en mi leja de palabras prohibidas del mañana.

En un parpadeo todas las barreras se han cancelado,
y ahora cuanto más lejos te veo,
más cerca te recuerdo.
La confusa distancia no es más
que una certera aproximación.
Tal vez es que necesitamos salir afuera
para comprender que queremos un adentro.

MINOSKAV

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