Hoy renuevo tu silencio, laberinto para dos,

Congelando  así el embrujo que tiene esta ficción.

Se me están agotando las letras y también la pasión.

 

Despierto poco a poco de este sueño sin razón,

 dame tiempo  para  comprender  el adiós,

La costumbre de estar lejos

 y no hacer ilusiones de algodón.

Tú eras una estación  que busqué

Un sueño sin códigos que invente,

reviviendo el ayer indescifrable

en el que podía  otra vez contemplarte.

Hoy solo quedan las sombras de oquedades

Por buscar transgredir fronteras inimaginables,

Donde los sentimientos se pierden

En  tu cercanía siempre lejana.

MINOSKAV

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