Si  hubiera sido Morfeo, el rey del sueño

que reescribió Neil Gaiman,

no renunciaría a la eternidad para  pasar la vida contigo.

Pero no tengo llaves , ni reino que cerrar  en esta noche de invierno,

soy tan mortal como cualquiera,

 sólo mi  apego hacia ti, es de un mundo de quimeras.

Si es que fuera un mosquetero

de la Francia que se inventó el señor Dumas,

traicionaría al rey y a la reina, a la patria y a la bandera,

por mantener siempre tu compañía donde sea.

Pero ya ves, no tengo espada, ni ejércitos para conspirar

Solo estas palabras que se niegan a leer el final.

Y si fuera   Cervantes, ese loco soñador

…  tú serías ese amor idealizado que se  busca…

en un mundo  en el que hay  gigantes y

 batallas muy humanas, de  palabras.

Y aunque en esta época yo no tenga como él, escudero,

Me lanzo a conquistar estos otros mundos nuevos.

¿Por qué este recorrido mío entre libros?

Porque esos relatos han sido también míos.

Ahora se me ocurre hacer un llamado

a La Bruja, pequeño relato  de Cortazar.

Si lo leyeras con atención, entenderías un poco

 lo que por esta mente pasa.

Aunque esta historia  se resuma

En el ensimismamiento de Castel,

Si… a ese personaje de Sábato,

Quien se quedo prendido a un cuadro.

En suma entre todas estas letras

Aún te sigues  representando.

MINOSKAV

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