NOCHE II

…nunca conocer el verdadero dolor, o, conocerlo diario, y con él un dulce consuelo, los oscuros brazos de una protectora llamada Noche, que con un soplido alivia todas las yagas del cuerpo de aquellos, que eligieron esto.

… y respirar, respirar como si fuera la primera vez que el aire se filtra en nuestra nariz, disfrutando del aliento nocturno que elimina la espesa bruma humana, limpiando los sucios pulmones y la sangre venenosa. Con su beso oscuro y la sangre nueva corriendo por las heridas aun abiertas, curándolas como madre a su hijo… ilusión o no, amo a la noche fresca.

 
 
 
Anuncios